¿QUÉ SABEMOS?

Formamos a los centros educativos de Euskadi

El ecosistema en el que un centro educativo desarrolla su actividad se ha ido haciendo más complejo con los años. En estos universos conviven y se interrelacionan no sólo los agentes que operan dentro de los centros -profesores, claustro, equipo directivo, estudiantes, personal no docente, etc.- sino también otras figuras que condicionan su funcionamiento -familias, equipamientos del entorno, etc.-. La complejidad, pues, nace de las distintas posiciones y expectativas que cada uno de los agentes mantiene respecto al centro educativo.

 

Ante esta complejidad, cada vez son más centros los que se plantean cuestiones cruciales para el buen funcionamiento de estas relaciones:

  • ¿Estamos compartiendo nuestro proyecto de forma efectiva?
  • ¿Hemos puesto en valor todo aquello que nos hace sentir orgullosos?
  • ¿Cómo activamos y dinamizamos las relaciones en nuestra comunidad educativa?
  • ¿Qué instrumentos tenemos a nuestro alcance para traccionar mejoras?

 

La complejidad, que no es negativa en si misma, puede llegar a ser una oportunidad, un instrumento que, bien gestionado, traccione las relaciones en la comunidad. Bajo esta premisa, la dirección de innovación educativa del Gobierno Vasco, nos pidió una formación para todos los centros públicos de Euskadi. La visión compartida con la Dirección era la necesidad de animar a los centros a entender que, más allá de la calidad pedagógica, los vínculos que establecemos con el resto de agentes de nuestro ecosistema, son relevantes para el trabajo educativo y sus resultados.

 

La experiencia acumulada en Sinergia gracias a haber acompañado procesos en los que era necesario sumar perfiles distintos para transformar escenarios que no son sencillos, nos permitió construir una sesión en la que se abordaron 3 niveles.

 

  • En el primero de ellos establecimos cuáles son las bases para compartir un proyecto educativo de manera que las personas no sólo lo conozcan, sino también lo valoren.
  • El segundo peldaño de la sesión planteó cuáles son los instrumentos que nos permiten activar a los distintos agentes de una comunidad para enriquecer y traccionar el proyecto educativo.
  • Finalmente, se trabajó la capacidad de transformar un sector si somos capaces de activar los liderazgos cinéticos.

 

La sesión, por la que pasaron más de 300 centros educativos, se repitió en Vitoria, Donostia y Bilbao.

 

En Sinergia nos sentimos especialmente orgullosos con el resultado de estas jornadas, por las que recibimos muchos agradecimientos. Y es que generar espacios en los que cuestionarnos conjuntamente la manera como gestionamos nuestros ecosistemas, es permitirnos mejorar y retroalimentarnos de los aprendizajes compartidos.

 

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